Pimienta a la sal

Capitulo 1

Este viernes me a pasado una cosa que no te vas a creer. Te cuento. Te acuerdas de ese chico tan guapo, que me encuentro en el metro.

-Si.

Pues vive enfrente de mi.

-Y cómo lo sabes.

Calla, calla, bueno te lo voy a contar ,pero no te lo vas a creer. Me levanto por la mañana con un sueño que no veas.

Estuve viendo juego de tronos en netflix hasta tarde.

El caso es que después de prepararme, desayunar y cuando me asomo a la ventana del salon.

Para ver qué tiempo hacía. Me despierto de golpe.

Resulta que en el segundo de enfrente, veo al chico este, en la terraza. Con una chica los dos en bata, con un café en la mano.

En principio me jodio, pero a los pocos segundos de estar observándolos, resulta que le quita el café de la mano.

La coge con las dos manos la cara la da un beso tierno y otro y otro…. Me voy cabreando más pero no soy capaz de dejar de mirar. Llegando un momento en el que de besos tiernos cada vez se van calentando mas y mas.

Los besos cada vez son más apasionados y largos. Y veo como sus manos se meten entre su bata, mientras ella se estremece, mirando hacia arriba mientras él la besa el cuello.

Y sus manos traviesas la acarician por debajo de la bata. El la da la vuelta y la apoya en la barandilla, mientras la abraza por detrás, con unos movimientos muy suaves que me hacen intuir que la está penetrando.

De repente ella empieza a buscar miradas indiscretas y yo instintivamente me pongo detrás de las cortinas. Yo estaba alucinando, se lo estaban montando en la terraza.

Y me estaba muriendo de envidia. Quería ser yo, lo deseaba, le deseaba a el. Incapaz de dejar de mirar.

Llegó un momento que ella se da la vuelta, le abraza y le debe decir que se tumbe en el suelo, por que se tumba en el suelo, y ella se monta encima de él como si fuese un caballo, un caballo semental por supuesto.

Ella no deja de mirar a todos lo lados mientras se quita la bata, mientras él la toca los pechos. Ella no para de cabalgar.

Yo sin dejar de mirar empiezo a morderme el labio y a imaginarme que soy yo quien, esta encima con las manos encima de su torso musculoso, mientras me muevo encima de él mientras él me pide mas y mas.

Mientras el me acaricia con sus manos fuertes y yo le abrazo con mis piernas. Cuando de repente oigo un silbido y ellos se apresuran a meterse dentro avergonzados y me saca de mi fantasía.

La verdad es que me alegro el dia la situación. No sabía yo que tenía ese punto de morbosa, aunque ya no soy capaz de mirarlo cuando me lo encuentro en el metro. Continuará…

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